El príncipe fue Higuaín

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Imaginábamos un duelo parejo entre dos equipos que son temibles al contragolpe. Sin embargo, la Juventus, que es menos goleadora pero más fiable en defensa, fue muy superior a un Mónaco que extrañó el mejor rendimiento de Bakayoko, Lemar y Falcao.

 

Desde el 2003 el Luis II no albergaba un partido de tanta importancia. Con una afición que gusta más de los yates que del fútbol, el espectáculo debía estar a cargo de Mbappé y Bernardo Silva. Pero el planteamiento de Allegri, la efectividad de Higuaín y un partido muy serio de un conjunto que no tiene fisuras dejaron al borde de la eliminación al buen equipo de Jardim.

 

Estas son las tres conclusiones que nos dejó el partido de ida entre el Mónaco y la Juventus:

 

Rescatar la herencia

Llevamos meses hablando del cambio de idea, del giro de tuerca táctico que Allegri le dio a su equipo. Las bondades que ofrece Dybala jugando de enlace, el buen nivel de Cuadrado y Alves, la ausencia de un eje de la capacidad de Pirlo y un gusto especial del entrenador por Mandzukic fueron un cocktail de situaciones que desembocaron en el 4-2-3-1 de los últimos meses.

 

Apenas vimos la alineación con Barzagli y sin Cuadrado fue inevitable no sorprendernos. Pues el bueno de Allegri volvió a los orígenes y apeló a la línea de tres con carrileros. Y todo le salió. El Mónaco nunca lo cogió mal parado. Alves y Alex Sandro dieron amplitud, Dybala volvió a brillar a la espalda de los volantes centrales y Mandzukic, aunque estuvo menos comprometido con la elaboración, fue vital para la solidez defensiva del equipo. Le enseñanza es que si hay buenos jugadores y el entrenador genera condiciones para que se creen sociedades no hay sistema o idea que sea absoluta.

 

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Dybala-Alves y Cia.

El fútbol a veces no tiene tantos secretos. Si Dybala y Alves juegan cerca las cosas se caen por su propio peso. La ‘Joya’ se recuesta levemente a su derecha para jugar cerca al brasileño. Los dos se buscan, se encuentran y se gustan. Juntos proponen un juego mágico a un toque, paredes cortas, pases sin mirar, algo sencillo pero altamente destructivo

 

Hoy, este tándem tumbó al Mónaco. Superó a Lemar, Bakayoko y Sidibé repetidamente en la presión y la elaboración. Más de uno se agarró la cabeza por pensar que esa banda iba a quedar inexplorada por la ausencia de Cuadrado. Pues bueno, Alves, a sus 33 años, la incendió como en sus mejores años.

 

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Sin brújula en la mitad

El primer tiempo reflejó la dificultad del Mónaco para encontrar a Silva y Lemar en campo contrario. El equipo de Allegri es el que mejor se defiende en Europa y para buscarle las grietas era necesario que los mediocentros del Mónaco aparecieran y se hicieran cargo del equipo. Quizá hizo falta mejor pie.

 

Vimos un partido especialmente malo de Fabinho y Bakayoko. Jardim lo advirtió y sacó al volante francés en el 67′ por Moutinho. En los siguientes minutos vimos lo mejor en ataque del Mónaco. Con tres pelotas filtradas del fino volante portugués y una falta que ganó cerca al área fue cuando el Mónaco más hirió a la Juve.

 

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Foto: mundodeportivo.com


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