Cuando la Champions es lo tuyo

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El Real Madrid llegó al partido advertido. Enfrentaba a un equipo que no perdía desde octubre y venía con un estado de forma excepcional. El Napoli dio una buena imagen pero sufrió la pegada de un Madrid que golpeó en los momentos justos.

 

Zidane abandonó los experimentos -como los del Sánchez Pizjuan y Pamplona- y alineó el equipo que, salvo Bale, jugará en las grandes noches. Un 4-3-3 con Keylor en el arco; Carvajal, Pepe, Ramos y Marcelo; Casemiro de mediocentro, con Modric y Kroos de interiores; Cristiano y Benzema alternando la posición y James de falso extremo por derecha.

 

Sarri también paró a sus mejores hombres e intentó desarrollar la propuesta que le hemos venido viendo en el Calcio estos meses. Reina fue al arco; Hysaj, Albiol, Koulibaly y Ghoulam en el fondo; Diawara de mediocentro, con Hamsik y Zielinski más adelantados; Inisgne y Callejón abiertos y Mertens en punta. La clave de este equipo es la movilidad y el juego a los espacios de los tres de arriba.

 

El Nápoles salió con el valor que Maradona había reclamado horas previas. Lleva razón. Si se quiere sobrevivir al Bernabéu hay que perderle el respeto. Eso vimos en parte del primer tiempo. Ramos y Varane paraban la línea lejos de Keylor y los volantes del Napoli lo aprovecharon para jugar en largo. En un primer intento fallido, Mertens no pudo controlar un balón largo de Hamsik, pero en el segundo Insigne aprovechó un hueco que dejó una mala salida de Varane. Definición de primera y golazo que sorprendió a Navas. 0-1.

 

El Madrid no perdió los papeles con el gol y gracias a un enorme partido de Casemiro y Modric, el equipo fue creciendo mientras su rival se diluía. En ocasiones meter un gol tan temprano frente a un rival tan potente termina siendo perjudicial. Se crece el rival y te llenas de razones para retroceder.

 

Al min 19′ Carvajal recibió un balón con espacio y le envió un gran centre a Benzema, que con un buen cabezazo se convirtió en el francés más goleador de la Champions. En una excelente pared entre Modric y Benzema, el croata habilitó a Cristiano y el portugués la mandó afuera.El empate debió haber obligado al Napoli a reaccionar. Pero no fue así. Los italianos solo volvieron a acercarse con un disparo desviado de Hamsik con zurda.

 

Antes del cierre del primer tiempo, tras una cabalgata de Cristiano, Benzema definió in extremis y el balón pegó en el palo. El Madrid terminó mejor la primera parte.

 

El guión de la segunda mitad fue parecido al de la primera: el Napoli lograba posesiones largas, interesantes desmarques de ruptura de sus tres delanteros, pelotas cruzadas de Hamsik y Diawara. Pero pronto el Madrid empezó a encaminar el partido. Al 50′ tras una gran jugada de Cristiano, Kroos llegó de atrás y con un golpeó marca de la casa la mandó abajo a la esquina. A la ratonera. Golazo. Y 2-1.

 

Casemiro no le dio opción al rival de reaccionar porque a los cuatro minutos, en una jugada que no estaba en ninguna casa de apuesta, cogió un rebote a treinta metros de Reina y de primera metió uno de los goles del torneo. Estalló el Bernabéu con el 3-1.

 

Después del gol, Cristiano y Benzema cambiaron de posición. Hysaj no pudo contener a Karim y entonces vimos a CR9, al que juega en el área. Mientras tanto el Napoli lograba atacar con varios hombres pero se ahogaba entrando al área, faltó profundidad y desequilibrio. Tuvo una última que pudo haber cambiado la historia, pero Mertens la mandó a volar en el mano a mano con Navas.

 

El resultado fue justo, el Madrid por momentos mostró el semblante de campeón que hace meses adquirió y el Nápoles tuvo retazos de su fútbol eléctrico. Pero con retazos no se elimina al Madrid. Los de Sarri tendrán que hacer un partido perfecto para hacerlo.

 

 


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