¿Dónde está la nueva generación de técnicos colombianos?

339

Compartir artículo:

La cantidad y calidad de entrenadores que saca un país es un indicador confiable para entender la manera en que en este se piensa y se estudia el fútbol. Como juego y como fenómeno social. En los noventa, una camada de entrenadores de alto vuelo enriquecieron nuestro fútbol e hicieron del entrenador una figura imponente, autoritaria y sabia. Como, salvo en contadas excepciones, el conocimiento de esos hombres fue puramente empírico y la experiencia fue el principal valor, desde entonces al técnico de fútbol lo hemos asociado con un tipo mayor.

 

valderrama_blanca_haga-click_300x250

 

En esa camada de apellidos consagrados hay historias increíbles. Entrenadores que han clavado la bandera del fútbol colombiano en muchos países: el ‘Bolillo’ Gómez, ‘Pacho’ Maturana, Luis Fernando Suárez, Jorge Luis Pinto, Reinaldo Rueda, Juan Carlos Osorio, Eduardo Lara… la lista sigue. Sus logros no son menores y a estos señores el fútbol los trata de usted. Sin embargo, sus carreras se han ido empolvando y sus éxitos han empezado a sonar como hazañas del pasado. Al más joven de ellos, Juan Carlos Osorio, lo conocimos bien cuando dirigió a Millonarios en el 2007. ¡ Hace once años ! El génesis de nuestra época dorada hoy se muestra lejano.

 

También puede leer: El fichaje desconocido de Nacional

 

Examinar la situación de los banquillo del fútbol colombiano para este semestre comprueba lo anterior: el 45% de los equipos de primera división serán dirigidos por un técnico extranjero. De nuestros equipos grandes, solo el Junior tiene un técnico local. Las preguntas salen solas: ¿por qué tantos extranjeros? ¿Cuál es la realidad de las nuevas generaciones de entrenadores? ¿Por qué los directivos no confían como antes en el entrenador local? ¿Hemos quedado rezagados?

 

También puede leer: Pastrana está obligado a traer a Seijas y a Macnelly

 

El tema es muy amplio y tiene grises que no podemos obviar. Pero ese 45% es diciente y desolador. El fútbol como juego y como fenómeno social ha evolucionado mucho en este siglo y la experiencia y la veteranía ya no son los únicos parámetros para confiar o no en un entrenador. Hoy el juego le exige más a sus entrenadores. La preparación académica y la actualización no son negociables.

 

banner-tiendasacojpg_300x250_haga-click-01

 

En Europa la doble jornada se acabó; casi todos los ejercicios se trabajan con balón; y los staffs técnicos tienen un nivel de especificidad y especialización casi científico. En el primer mundo hay preparadores físicos, preparadores de arqueros (y de delanteros, volantes y defensas), nutricionistas, psicólogos, sparrings, scouts, etcétera. El entrenador de hoy debe hacer valer todos esos conocimientos. Es una profesión con una carga intelectual enorme. Colombia necesita adaptarse. Abandonar el modelo obsoleto y a volver sorprender con entrenadores modernos. La gran pregunta es: ¿cómo hacerlo? Bueno, el primer paso es al menos preguntárselo. El segundo, exigir esfuerzos para mejorar la preparación de las nuevas generaciones. Nació en la Sergio Arboleda la Escuela Mayor de Entrenadores de fútbol, ¿Qué se pretende y cuál será el nivel de esa formación? La federación va a recibir más de 35 millones de dólares por la renovación de los derechos de los partidos de la Selección, ¿No se puede destinar una porción para mandar a Europa a técnicos jóvenes a que se preparen? Hay mucho por diagnosticar, pero sobre todo, hay mucho por hacer. ¡ Manos a la obra, señores dirigentes !

 

Foto: canalrcn.com


Lo más leído