El romance del reggaetón colombiano y el fútbol europeo

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Agarrados de la pelota y de los grandes cracks del fútbol de élite, los reggeatoneros colombianos han llegado muy lejos.

 

“Que viva el fútbol y la música, un solo corazón”. Esas fueron las palabras que Maluma soltó después de charlar con Ronaldinho en Ecuador por los días en los que ‘El Brujo de Porto Alegre’ se vistió la camiseta del Barcelona de Guayaquil en un partido de exhibición. El paisa, que como todas las estrellas del reggaetón colombiano es de amores y odios, y supo prender el chispero con sus “Cuatro Babys”, se ha ganado su fama poniendo a la gente a irse hasta abajo. Pero por otro lado, también tiene una relación muy estrecha con la pelota. De hecho, como volante izquierdo, fue compañero de Juan Fernando Quintero en las inferiores de Envigado antes de decidir ganarse millones con las gafas oscuras y el micrófono en la mano.

 

Medellín se ha convertido en los últimos 10 años en el epicentro del reggaetón por encima de otros lugares pioneros como Puerto Rico o Panamá. Basta con ver en dónde está J Balvin en listas de popularidad y los nombres de los artistas con los que colabora para hacerse una buena idea de esto. De ahí han surgido cantantes y productores que la han pegado desde el Valle de Aburrá hasta Tokyo y que en el camino han hecho de sus hits el soundtrack de vestuarios de equipos de fútbol alrededor del mundo, metiéndole el perreo nacional en los oídos a las grandes figuras del viejo continente.

 

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¿Pero por qué el reggaetón ha calado tanto en el mundo del fútbol internacional? Simplemente puede ser porque es un ritmo pegajoso, que no solo prende los ánimos en una fiesta sino también en un vestuario o cuando se está solo con los audífonos puestos. Es el impulsito extra que se necesita antes de salir a correr 90 minutos. Es un género popular como la cumbia villera (que ha acompañado al fútbol desde hace tiempo) y aunque existan casos como el del gran Xabi Alonso y su gusto exquisito por el indie, esto parece ser una excepción a la regla.

 

Es claro que la liga europea en la que más ha pegado el reggaetón colombiano es la española, en la que, por el idioma compartido y el flujo constante de jugadores latinos, ha encontrado su lugar. De ahí que CR7 haga videos jodiendo y mandando saludos a Justin Bieber con su amigo J Balvin, al que hace pocos días le dedicó un video moviendo la cabeza al ritmo de “Mi Gente” con su hijo. Luego también vale acordarse de cuando el crack portugués llevó al caleño Kevin Roldán a su fiesta de cumpleaños el mismo día que el Real perdió 4-0 con el Atleti; lo que llevó al recordadísimo “Gracias Kevin Roldán, contigo empezó todo” de Piqué en la celebración del triplete del Barcelona al final de la 2014/15.

 

 

Que el reggaetón criollo llegara a un club gigante como el Real Madrid fue en gran parte un logro de James, que puso a un tipo del carisma de Marcelo a cantar temas de Nicky Jam (que aunque no es colombiano consolidó su carrera en Medallo) y Kevin Roldán en entrenamientos del equipo. Al otro lado del Manzanares también suena de la mano de Griezmann, que desde sus días con Lasarte en la Real Sociedad se ha declarado identificado con la cultura sudamericana, y que en sus últimas vacaciones compartió un video de su esposa moviendose con “Felices los 4” de Maluma y dándole las gracias al paisa por hacerla bailar.

 

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Pasó igual en Barcelona con Dani Alves que se echó su propia versión acústica de “Travesuras” de Nicky Jam. Luego metería a Neymar en el asunto cantando con él otra del puertorriqueño en el vestuario y un tiempo después, ya estando en la Juve, se grabó cantando “Safari”. Lo mismo hizo Alexis Sánchez haciendo su propia coreografía de “Ay vamos” también de Balvin.

 

Más allá de que sea tan popular entre los que juegan cada domingo, el reggaetón ya ha llegado a los grandes eventos del fútbol en nuestro continente. Muestra de eso son las presentaciones de J Balvin en la inauguración de la Copa América Centenario y antes de la final de la Libertadores 2014 entre San Lorenzo y el Club Nacional de Paraguay. “La Bicicleta” de Shakira y Carlos Vives (que sí, es un reggaetón) también ha sonado en los estadios pero versionada como una barra por los hinchas de Peñarol.

 

Y así como el reggaetón ha llegado a las canchas, talentosos como el mismo Quintero y el español Jesé Rodríguez lo han intentado como cantantes. Pero aunque el primero haya fichado a los productores de Maluma y el segundo a nombres como Alexis & Fido para que lo acompañen, la verdad es que no han pegado una y los hinchas les piden todo el tiempo “más fútbol y menos reggeatón” para que no se queden en promesas eternas.

 

 

Lo del reggaetón colombiano y el fútbol es un romance que ha podido mantenerse por las redes sociales y su capacidad de viralizar todos sus encuentros. ¿Qué si el género es bueno o malo? ¿Qué si sus canciones tienen un mensaje positivo o no? Ese no es el punto. Lo interesante aquí es ver como gente como Balvin y Maluma se siguen comiendo las grandes ligas del entretenimiento convirtiéndose en las caras más visibles de la música de este país. Y que también han llegado ahí por ser amigos de la pelota.

 

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Foto:

Futbolred


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