Nueva camiseta de la Selección Colombia: ¿A alguien le importan las futbolistas?

2021

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Es evidente que a Adidas poco le importaron las futbolistas colombianas. ¿A alguien le importan?

 

No veo fútbol femenino. Y no por el hecho de ser jugado por mujeres, sino por el mismo motivo que no sigo la liga ecuatoriana ni el torneo pakistaní: no me interesa, así de simple. No creo que esto sea machista; sencillamente considero que cada quien ve el fútbol que más lo mueva, que le caliente la sangre y lo lleve al éxtasis, y en mi caso, como en el de la gran mayoría, esto no sucede con el fútbol juvenil ni con el femenino.

 

Lo que definitivamente sí considero machista y, por lo tanto, reprobable y hasta grotesco es lo que está pasando con la presentación de la camiseta de la Selección Colombia. Sería muy fácil quedarse callado; mirar para otro lado y acaso hablar de lo perjudicial que es el viaje de James a China. Pero no. Sobre todo porque los irresponsables medios colombianos han buscado banalizar la situación; los titulares de la prensa intentan vendernos la polémica entre “la hija de Oscar Córdoba” y “la ex miss universo, Paulina Vega” como si se tratara más de un asunto de farándula que de una cuestión de fútbol. Y no, señoras y señores, aquí es la mismísima pelota la que está en juego.

 

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Todo empezó el lunes con el lanzamiento de la camiseta de nuestra selección. Después de que James, Cuadrado y Yerry Mina hicieran la presentación oficial de la Tricolor (como representantes de los jugadores y, sí también, de la marca patrocinadora), empezaron a aparecer fotos de diferentes famosos vistiendo la casaca en redes sociales. Silvestre Dangond, Paola Turbay, Paulina Vega, entre otros influencers les compartieron a sus fans el orgullo de vestir nuestra camiseta. Hasta ahí, nada raro: las celebridades gozando de los likes de sus seguidores, los hinchas admirando la preciosa camiseta y Adidas frotándose las manos pensando en sus ventas con miras al Mundial del próximo año.

 

Todo perfecto hasta que Vanessa Córdoba**, la arquera de Independiente Santa Fe, llamó la atención sobre un hecho: las jugadoras de la selección Colombia no fueron invitadas a participar, de ninguna forma, en la campaña de lanzamiento de la camiseta Tricolor. Ojo: Vanessa no pidió en ningún momento que la pusieran a ella y a una compañera a reemplazar a Paola Turbay y Paulina Vega, como han sugerido malintencionadamente en redes sociales. No.

 

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Ella simplemente hizo un cuestionamiento, que a mí me parece muy válido: ¿Por qué Paulina Vega tiene la camiseta antes que las jugadoras que van a sudarla y dejarse la piel por defenderla? La respuesta es muy simple: porque vende más ¡Vende más! Mientras Paulina, Paola, Silvestre y el resto ayudan a multiplicar las ventas, las futbolistas colombianas llegan a un objetivo de mercado que ya está cubierto, casi en su totalidad, por la aparición de James, Cuadrado y Mina en la campaña oficial. Eso desde el punto de vista meramente económico.

 

Ahora, desde el punto de vista ético, es imperdonable que no se haya tenido el decoro de invertir un poco más en darle un espacio a nuestras futbolistas. Está bien, dejen a James solo en las vallas y en los comerciales, que para eso es el mejor futbolista colombiano (hombre o mujer) que tiene Adidas en sus filas; pero buscar la forma de incluir a las jugadoras era lo mínimo. Como decía Vanessa en sus publicaciones del lunes, ¿qué le costaba a Adidas enviar un par de camisetas más para que las jugadoras también pudieran lucirlas con orgullo? La respuesta es la misma: no le interesaba…no le rentaba.

 

El fútbol de hoy se mueve por los millones y, gústenos o no, nos toca vivir con eso. Ya lo anunció Galeano, los jugadores están condenados a convertirse en avisos andantes.Y todo se pudo haber quedado ahí, Adidas pidiendo disculpas y, en el mejor de los casos, rectificando su error. Pero como en el fútbol colombiano llueve sobre mojado, la Federación Colombiana decidió, por primera vez en la vida, terminar algo. Terminó de cagarla.

 

Vía Twitter, la Federación se solidarizó con las futbolistas y afirmó que “su molestia es fundamentada”. Acto seguido, sin embargo, aclara que “@adidasCO cometió un error involuntario que seguro sabran enmendar (sic)”. ¿De verdad? ¿”Involuntario”? No me jodan. Eso es sugerir que la gente de Adidas es tan pendeja que se le olvidó que las mujeres también jugaban al fútbol. Eso sí es machismo. Eso sí es agresión. Lo realmente grave del asunto es que minutos después de publicado, el tweet desapareció de la red social. ¿Se habrá molestado Adidas por haber quedado en evidencia? Yo creo que sí.

 

Esto nos habla de quién mueve realmente los hilos en el fútbol colombiano. Usted, si llegó hasta acá, ¿se sigue preguntando por qué carajos se llevaron a James a jugar contra China? ¿Por qué, si Heynckes dijo claramente que no le gustaba la idea? Adivine.
Las camisetas de Adidas no van a venderse solas, ¿o sí? Todo tiene que ver con todo.

 

**Vanessa Córdoba es, efectivamente, hija del ex-arquero Oscar Córdoba.

 

Termine con:Por qué los partidos contra China y Korea no son amistosos. 

 

Foto: Lamega.co


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