Junior se suicidó en Brasil

3258

Compartir artículo:

Junior perdió 3-1 con Palmeiras y quedó eliminado de la Copa Libertadores. Le contamos por qué.

 

Cómo sacarse solo de la Copa

 

El que vio el primer tiempo, por como terminó el Junior, por las opciones que tuvo, vio con incredulidad lo que pasó en el segundo tiempo. El equipo salió dormido, roncando, como dispuesto a eliminarse. Y el Palmeiras, cómo no, lo aprovechó.

 

Tres goles hizo Borja y tiene todo el mérito del mundo, pero entre Viera y los centrales se los pusieron en bandeja de plata. En el primero, Viera, en vez de encajonar o rechazar a un lado una pelota cruzada, dio un rebote corto al corazón del área. En el segundo, Ávila y Jorge Arias cometieron un error táctico que no se ve ni en fútbol infantil. Y en el tercero, en un tiro de costado, nuevamente Ávila, en vez de rechazar, le bajó el balón a Borja. Todo esto, sin hablar del penal que se comió Jarlan cuando el partido iba 1-0.

 

Palmeiras jugó un buen segundo tiempo. El ‘Lobito’ Guerra jugó a placer, es verdad. Pero si Junior perdió, fue más que por mérito del rival por errores groseros que en muy poco tiempo abultaron demasiado el resultado.

 

tienda-el-tigre-falcao-carpinteria

 

El dilema Jarlan

 

Jarlan jugó todo el partido y sacó lo mejor y lo peor de sí. Por un lado, se inventó las tres más claras del Junior: con un primer toque sutil dejó mano a mano a Teo, que definió mal; luego tiró un globito al área cuyo rebote terminó en una volea contundente de Teo que sacó el arquero; y cerró con un centro como con la mano a Murillo, que este cabeceó sin fuerza y al centro. Si uno mira el resumen, dice que jugó un primer tiempo redondo.

 

Y la verdad no fue malo, pero inevitablemente su presencia hace lentos los ataques. Jarlan es una ficha clave para asociar, pero un mal soldado si la propuesta es contragolpear. Eso se vio clarito. En las jugadas en las que el equipo viajó junto y construyó, Jarlan brilló. Sin embargo, cuando intentó herir a Palmeiras al contrataque, todas las veces que Chará cogió la lanza y arrancó en velocidad, al pasar la mitad, se vio solo y enredado entre una maraña de piernas verdes. Sus socios, Teo y Jarlan, apenas se estaban incorporando.

 

El problema en sí mismo no fue Jarlan, fue la ambigüedad en la propuesta. Cuando Comesaña adelantó líneas y paró a sus hombres en campo contrario la cosa funcionó. Cuando se replegó y le apostó a la contra todo terminó en cabalgatas inofensivas de Chará por derecha. Nunca hubo coherencia.

 

Y pues el segundo tiempo… Nada. Caerle encima por el penal sería injusto. Ni Riquelme habría tenido la jerarquía para sacar a flote un equipo tan indolente y tan frágil. La pregunta, más bien, es para Teo, que se volvió a esconder en una noche importante. (Jarlan: si te queda grande, quítatela)

 

pekerman-for-carpinteria

Un témpano de hielo

 

En Barranquilla solo hay un témpano de hielo y se llama Junior. El problema de este equipo no es solo de fútbol, es de actitud. De falta de actitud. De jerarquía. De frialdad.

 

Es una cosa de locos la parsimonia con la que se jugó el segundo tiempo. Los de arriba simplemente se negaron a defender y Palmeiras, sin hacer mucho, adelantó líneas y se apropió de la mitad. Pico y Cantillo, solos, fueron testigos del baile del ‘Lobito’.

 

Y con todo y eso, por un favorsote del línea, recortaron y se pusieron 2-1 a falta de 25 minutos. ¡Ni así levantaron los ánimos! Y en menos de dos minutos el barco se les volvió a hundir. Es cierto que el fútbol es un estado de ánimo, pero si no hay corazones que lo sientan, mejor apague y vámonos.

 

Junior dependía de sí mismo y perdió por sí mismo.

colombia-carpinteria

Siga con: Un circo llamado Junior de Barranquilla

 

Foto:

Peru21

 


Lo más leído