Junior está obligado a clasificar

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El partido en Paraguay dejó claro que el Junior está obligado a pasar. 

 

¿Qué llevo Comesaña a La Nueva Olla?

Para inaugurar internacionalmente el nuevo estadio de Cerro (hermoso), Comesaña llevó un equipo paciente, dispuesto a mandar en el juego, y con el balón, sin apuros, ir apagando las brazas ardientes de las tribunas. Para eso, en la primera línea de tres paró a Narváez, a James Sánchez y a Pico, dejando libre, de enlace, a Sebastián Hernández (es lindo verlo ahí, dedicado a pensar, sin tanta responsabilidad en marca). Para eso, y a falta de Teo, volvió a darle libertad total a Chará, que anárquico, omnipresente, hizo daños por el centro y por la derecha y por la izquierda. De lanzador y con el balón en los pies, rompiendo de atrás y probando al arco. Jugador total.

 

Aunque Cerro empezó frenético, crecido por el aliento de su gente, a los 15 minutos ya el Junior le había bajado la tensión y metió el partido en su libreto. Con un Chará ingobernable, y gracias a otra clase más de aprovechamiento del espacio y pivoteo del Bufalo Obelar, más un funcionamiento feroz de su primera línea de tres, a pesar de no llenarse de opciones de gol, Comesaña le ganó el pulso a Leonel. La paciencia y el toco y voy, la organización alrededor de la número 5, superaron el empuje empuje del local.

 

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James Sánchez y S. Hernández

La mitad de la cancha del Junior es un privilegio. Una pasada. ¿Pensó que iba a extrañar a Cantillo en el 11 titular? Tranquilo, James Sánchez es una fiera. Hoy lo hizo todo bien, ordenó, se desplazó con brillantez, saltó líneas y generó las dos más claras del Junior (además juega con esa displicencia efectiva, solo presente en los cracks). Qué lindo problema y que lindas posibilidades las que tiene Comesaña para armar su rompecabezas en la mitad para cada partido. Nunca en su vida vivió algo así.

 

Y Hernández… bueno Hernández enamora a los nostálgicos, es elegante, pulcro, audaz. Pero intermitente, su pecado es la intermitencia, como en los 78 minutos que jugó hoy. Ya no como doble cinco, pensado para crear, con un buen arranque  nos hizo creer que construiría el sendero del gol, que se divertiría, que algo le regalaría a Chará y a Obelar. No fue así. Aunque ayudó a mantener el tempo deseado por Comesaña, a no perder la calma, se fue debiendo. ¿Cuántas veces se ha ido debiendo en su vida el crack?

 

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El Cerro de Leonel. 

Estrenaba estadio, Leonel. Estaba a full. La gente no paró de alentar. Y encima tiene a Haedo Váldez (le dio menos de 10 minutos), a Aquino, a Rojas, a jugadores con fuego. Estaba para más. El Junior es un equipo bravo, que de entrada le ganó en el planteamiento. y lo sorprendió en el primer tiempo…puede pasar.

 

Pero el segundo tiempo fue verdaderamente pobre. Nada de nada de nada del local. La gente lo percibió.

 

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Foto:

El Heraldo


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