Santa Fe: un monumento a la jerarquía

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Santa Fe sigue sin querer negociar con nadie. Le ganó al Tolima y tiene un pie en la final.

 

Morelo le da sentido a la propuesta

Ha sido un semestre extraño para Morelo. Empezó prendido en fuego, como goleador implacable, luego se rompió y el equipo lo extrañó a chorros. Cuando volvió le tomó tiempo sacudirse, pero en los partidos de la verdad –acuérdense del golazo a Jaguares– siempre dice “yo”. Para la propuesta de Gregorio Pérez, Wilson es vértebra: saca petróleo luchando en soledad, gana muchas faltas jugando de espaldas, surte a los extremos… y no te perdona.

 

Esta noche fue el Morelo de todos los registros: ganó amarillas, decidió cuando se tiró atrás, le permitió respirar al equipo y, en la única que tuvo, chao papá. Su cambio obligado es la peor noticia para Santa Fe; este equipo a la uruguaya necesita exprimir al máximo cada ocasión de gol. En Bogotá, sin su goleador…

 

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El Tolima cayó en la trampa

Tolima está en semis con las uñas. Eso lo sabemos todos. Lo que pasa es que contra Nacional en el Atanasio dejó una imagen tan armónica que todos creímos que contra Santa Fe —aunque sea en el Murillo Toro— íbamos a ver algo similar. Resulta que no.

 

Santa Fe, como era de esperarse, le exigió proponer y no supo qué hacer. El equipo echó en falta la pausa y el cerebro de Carrascal. Ni Lloreda, por izquierda, ni Vásquez, por el centro, pudieron desequilibrar y todo se redujo a las cabalgatas solitarias de Villa. En el área a Marco Pérez lo borraron Tesillo y Urrego.

 

Cuando Santa Fe se puso arriba, Gamero probó metiendo a Montoya. Él y la necesidad recostaron la cancha. Tolima se paró en campo del rojo, pero fue incapaz de superar por abajo la maraña de piernas del visitante. En los minutos finales, entonces, la apuesta fue bombardear el área con balones cruzados e intentar cazar un rebote.

 

El plan, contra otro equipo, pudo haber funcionado. No contra Santa Fe, no contra este Santa Fe. A Bogotá hay que ir con más imaginación(¿Alzate?).

 

Le gusta: cuando Wilder mató a Santa Fe. 

 

Santa Fe, a la uruguaya. 

En Hablaelbalón le hemos dado duro a Santa Fe. Nos desconcierta su incapacidad para dar tres pases seguidos, su renuncia a elaborar alguito, su pragmatismo exacerbado… pues bien, cuando los resultados son tan contundentes, viene bien reconocer que la propuesta funciona bien (así siga sin gustarnos).

 

Hoy, particularmente, el equipo funcionó bien. La vuelta de un Gordillo feroz dio la sensación del ejército completo; Baldomero dejó un pulmón en Ibagué; Roa ganó todas; Dayron Mosquera estuvo especialmente efectivo, Urrego se jugó el mejor partido de la temporada y Pajoy decidió siempre bien. Aunque no es estético, sí es conmovedor ver a un equipo tan entregado a la causa, tan compacto, tan jodidamente sincronizado para replegarse y rearmarse.

 

Desde esta tribuna proponemos que para disfrutar a Santa Fe, se entienda este como un equipo uruguayo, uno de los buenos, de los infernales, de los condenados a ganar. El Tolima, que no perdía en el Murillo Toro desde marzo, se suma a la lista de víctimas ahogadas en el pantano rojo. Jugar los partidos con esa sensación de que va a terminar ganando, cuando menos, se parece a la grandeza.

 

Termine con: 2 ventajas y 2 desventajas del grupo de Colombia. 

 

 

Foto:

Futbolred


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