‘Monchi’: el hombre que hizo grande al Sevilla

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Después de 25 años de servicios prestados al Sevilla, Ramón Rodriguez Verdejo, ‘Monchi’, abandona el club de sus amores. Con pasión por los colores, disciplina y método, este señor fue la pieza angular de los mejores años de la historia del club. Conozca el método que hizo grande al Sevilla. 

 

En dos semanas, el sevillismo sufrió un duro golpe de realidad. La eliminación en octavos de la Champions contra el Leicester y la dura derrota en liga contra el Atlético de Madrid pusieron punto final al sueño de esta temporada. Sobre todo en el Vicente Calderón, el Sevilla fue claramente superado y el mal estado de forma del equipo, así como su puesto en la tabla, acabó con la ilusión de poder pelearle el título de liga a los tres grandes.

 

Sin embargo, hay que ajustar las cosas a sus justas proporciones: el equipo duró dos tercios de la liga siguiéndole el ritmo al Real Madrid y al Barcelona y estuvo a un penalti de estar entre los ocho mejores de Europa, todo esto con un presupuesto infinitamente menor que el de sus competidores. Entonces, para entender la dimensión del mérito de este equipo es útil analizar detalladamente su columna vertebral: Sergio Rico, Rami, N´zonzi, Nasri, Vitolo. El primero es canterano; el segundo, un central descartado por el Milan; el otro, un volante de marca desconocido que vino del Stoke City; después, un francés talentoso pero indisciplinado y “borrado” por Guardiola; y finalmente, un delantero sin renombre que llegó hace cuatro años de Las Palmas. Ninguna superestrella. Solo Cantera, buena lupa y mucho trabajo. Esa es la fórmula con la que ha sido posible mirar a los ojos a los grandes buques de Europa.

 

Y detrás de este milagro, y de muchos otros, entre la sombras, se esconde Ramón Rodríguez Verdejo, o simplemente ‘Monchi’, la mente maestra y el creador de un exitoso y paradigmático modelo de dirección deportiva.

 

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De portero a director deportivo

‘Monchi’ fue un portero criado en la cantera del Club Deportivo San Fernando. En la temporada 88/99, como el mismo lo hiciera con cientos de jugadores, unos ojeadores del Sevilla se interesaron por él y lo llevaron a Nervión. Estuvo dos años tapando para el segundo equipo del Sevilla y en la temporada 90/91 debutó en el primer equipo en un partido contra la Real Sociedad.

 

‘Monchi’ no logró ser un portero destacado en la liga española, en parte porque en los 10 años que estuvo en el primer equipo el club vivió una década oscura. En los 90’s el Sevilla sufrió dos descensos y su mayor logro fue un quinto puesto en 1995. Sin pena ni gloria, en el año 2000 una lesión de hombro lo obligó a retirarse. Aun así siguió vinculado al club como delegado de campo.

 

En el mismo año de su retiro, el Sevilla bajó a segunda y el nuevo delegado de campo, que había estudiado derecho para tener una alternativa al fútbol, recibió una oferta sorprendente del presidente Roberto Alés. Sin haberse preparado para ello, ‘Monchi’ terminó siendo el director deportivo del Sevilla: “El club era un desastre y yo hacía de todo. El entonces presidente, me propuso ser director deportivo y yo no tenía ni idea. Además, me tenía que bajar el sueldo porque de delegado seguía cobrando mi ficha de portero”.

 

Desde entonces, ‘Monchi’ ha logrado construir un robusto departamento de análisis, escrutinio y captación de talentos, así como un exitoso método de compra-venta de jugadores. Gracias a él el Sevilla se convirtió en una máquina de potenciar fichajes. 25 años después, abandona el Sevilla habiendo dejado cientos de millones en las arcas del club.

 

El método Monchi

Resumir 16 años de trabajo en unas cuantas líneas puede ser un despropósito, pues cada fichaje es un mundo a parte y tiene un contexto particular. Sin embargo sí hay ciertos principios de trabajo del Sevilla (de ‘Monchi’) que deberían ser mandamientos en cualquier club profesional. ‘Monchi’  no ha sido celoso y en muchas entrevistas ha revelado su método. No se trata de fórmula científica escondida bajo llave en alguna oficina del Sánchez Pizjuán. Su mérito ha sido convencer a los dirigentes del club de tener paciencia y coraje para esperar a jugadores que se demoraron un poco más de lo esperado en explotar. Confianza y compromiso con el método: ese es el único secreto.

 

En el 2001, cuando arrancó, tenía tres ayudantes, hoy, después de cinco Europa Leagues, dos Copas del Rey, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España, el equipo cuenta con 15 ojeadores. A cada uno se le asigna un liga a la que debe dedicar una atención integral y cuidadosa. La información obtenida se comparte entre el equipo una vez al mes. De inicio de temporada hasta diciembre, cada ojeador debe elaborar un top 11 de la liga por la que responde. Después, con toda la información, se elabora una base de datos sustanciosa que tras una serie de filtros se convierte en una lista de 120 jugadores, más o menos, once por posición.

 

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A partir de ahí se empieza a elaborar un análisis cuantitativo y cualitativo de los jugadores. Se realiza un informe sobre cada jugador que contiene tres ejes: técnico-táctico, económico y personal. En el primer eje se evalúan sus habilidades; en el segundo se analiza la situación contractual del jugador para evaluar la viabilidad económica del fichaje; y en el tercero se descubre al ser humano detrás del jugador.

 

El siguiente paso es comenzar a depurar la lista. Para ello, tras analizar los informes personales, se ubica a cada jugador en una de las siguientes categorías:

 

A: fichaje inminente.

B: jugador muy interesante.

C: jugador a seguir.

D: descartar.

E: de ninguna manera.

 

Monchi 2

(Via: undergoundfootball.com Esta es una tabla con varias de las mejores operaciones que hizo el Sevilla bajo la dirección deportiva de Monchi ).

 

Los jugadores ubicados en “A” se convierten en objetivos prioritarios del club. El propio ‘Monchi’  los llama y se desplaza a sus lugares de residencia para hablar con ellos. Después de todos los análisis técnicos de la operación, lo último que necesita el director deportivo para convencerse es sentir un deseo especial del jugador por jugar en el Sevilla. El club quiere que los jugadores sientan que llegan a un lugar importante y no a un hotel de paso. La ilusión por ser jugador del Sevilla es el último peaje del método.

 

Este método le ha dejado al Sevilla casi de 300 millones de Euros de beneficios. Según el exitoso director deportivo, esta es la única manera de poder crecer y competir con los grandes. El Sevilla es un club esencialmente vendedor, y no se puede perder el norte. Perder la noción de la realidad, y del peso y el poder específico del club en Europa, puede apartar al Sevilla de estos caminos de crecimiento económico y deportivo.

 

El espíritu detrás del método

Este proceso de captación de jugadores de gran potencial a bajo costo ha sido muy exitoso. Pero para el Sevilla, y sobre todo para ‘Monchi’, no se trata de supermercado que compra y vende artículos para facturar una X cantidad. Detrás de esto hay un propósito, una idea de fútbol, de grandeza y de orgullo.

 

Lo que ha hecho posible comprar a jugadores de gran nivel y hacer del Sevilla un equipo más competitivo, ha sido revalorizar la marca Sevilla; darle un brillo especial al club para que los jugadores lo escojan por encima de otros clubes. Para ‘Monchi’ un caso paradigmático, simbólico, fue el de Christian Poulsen que en 2006 prefirió ir al Sevilla que al Milan de Ancelotti

 

reyes
Foto: diez.hn José Antonio la “Perla” Reyes, fue uno de los primeros fichajes de la etapa de “Monchi” y uno de los más exitosos. Lo compró el Arsenal en el 2004 por 30 millones de Euros.

 

Desde el sentimiento, el amor y el orgullo de valorar lo propio, ‘Monchi’ ha potenciado la marca Sevilla de manera notable. Ha conseguido que los fichajes se hagan hinchas, que entienda que están llegando a un sitio importante, les ha sembrado la semilla sevillista en el corazón. Y todo esto, claro, se ha reflejado en éxitos deportivos y un tremendo crecimiento económico para el club. ‘Monchi’ se ha resistido a caer en la frivolidad de un sector tan desalmado y desarraigado como el mercado de pases. Su apuesta romántica le ha salido redonda.

 

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Foto: marca.com

 


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