Los ingredientes del Superclásico

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Se viene el River – Boca y aunque últimamente siempre han sido un papelón, antes, hace mucho, eran partidos hermosos. 

 

En Argentina se juegan mucho fútbol pero hay un partido que no tiene comparación: el Superclásico River vs Boca. Son 90 minutos que salvan un mal año, que rescatan la campaña de un técnico que pende de un hilo, que reivindican a un jugador que ha sido crucificado, y que hace inmortales a quienes logran destacar. El Superclásico genera una expectativa particular. Hay que ganar “cueste lo que cueste”. Quizás por eso en los últimos encuentros nos han tocado equipos que en vez de salir a ganar, juegan a no perder.

 

No siempre fue así. Recordamos acá algunos momentos épicos en seis enfrentamientos de los últimos años. Repasamos firuletes que nadie olvida, los goles que todavía se gritan y peleas donde todos salimos heridos.

 

El regreso de Martín

Se jugaban los cuartos de final de la Copa Libertadores del 2000 un 24 de mayo. Martín Palermo se perfilaba ya como el gran ídolo bostero; un semestre antes, con los ligamentos rotos, había marcado su gol número 100. Después de la derrota de Boca en la ida (1 – 2) corrió el rumor de camerino de que Martín jugaría el partido de vuelta. Américo Rubén Gallego, canchero como pocos, dijo en una rueda de prensa que si Bianchi ponía a Martín en el banco, él ponía a Enzo. Así de fácil.

 

Boca ganaba el partido 2 – 0 y se clasificaba cuando Bianchi optó por meter a Palermo. Faltando 10 segundos para el final del partido, Martín recibió la pelota en el área e hizo un control largo donde casi se cae. Luego, giró lento (los que fueron al estadio dicen que duró tres minutos). Nadie de River marcó, todos miraron, y con la izquierda empujó la pelota, que entró despacito. todo explotó. La bombonera se acordó de Gallego y le dedicaron un canto especial.

 

“Ponelo a Enzo la puto que te parió”

(Lea también la inigualable historia de ‘Carhumo’ Lombardi)

 

El caño de Román a Yepes

Cómo no recordar ese caño que le hace Román a Yepes. Sí, ese caño, también surgió el 24 de mayo de 2000. Los superclásicos suelen ser partidos en donde brilla más la pierna dura que la artística. Siempre son más las tarjetas (casi siempre alguna roja) que las gambetas. En este partido, sin embargo, estaba Román, y Román es Román, siempre ha cuidado muy bien la pelota. Nuestro amado y por siempre capitán de Colombia, Mario Alberto se llevó un souvenir. Además de ser un caño que hostiga de lo hermoso, por ser un Boca vs River en una etapa decisiva, pasó a la historia. Tiempo después, Román dijo que lo más meritorio de toda la situación fue que Yepes no lo hubiera pateado.

 

No hay recopilación de caños en YouTube que no incluya esta joya 

(No deje de leer nuestro último especial sobre goles que se gritan con el alma)

 

El arañazo de Marcelo Gallardo

Era el partido de ida de las semifinales de Copa Libertadores 2004 en la Bombonera. Boca ganaba 1-0 con gol de Schiavi. El partido estaba caliente, como siempre, pero lo de ese día fue diferente.  Todo empezó con un roce entre Gallardo y Cascini, al que el árbitro Claudio Martín, quizás de manera exagerada, reaccionó expulsando a ambos jugadores. Tras la expulsión, ya no hubo vuelta atrás. El nerviosismo desmadró el partido y. se armó un todos contra todos que terminó en un arañazo trapero de Gallardo a Abbondanzieri. La sangre escurriendo por la cara del ‘Pato’terminó de ensuciar un partido caliente y poco vistoso. La tendencia de los próximos años comenzaba a ser más evidente: mucho pata y poco fútbol.

 

Después de aquella noche, en Boca, Gallardo fue más conocido como la ‘Gata’ o el ‘Hombre Araña’. (En el 3:39 se ve clarito)

El gallinazo de Tévez

No terminaban de bajarse los humos del arañazo de Gallardo y en la vuelta el Monumental se presenció un partido sin precedentes. Hubo de todo. Golazos y goles de último minuto, expulsiones, triquiñuelas futbolísticas, lesionados. Todo. Un partido no apto para cardíacos.

 

Pero si este partido se hizo inolvidable no fue solo por el recontra golazo de Lucho González, ni porque Boca empató el partido en el 89’, tampoco porque Nasuti pusó el 2-1 en la última jugada del partido y forzó los penales. No. Ese 17 de junio del 2004 será para siempre recordado como el día en que Tévez profanó el Monumental. Ese día Carlitos terminó de ganarse el corazón de los bosteros y el odio acérrimo de los millonarios. Su celebración, corriendo como una gallina, se hizo inmortal; se volvió marca registrada de la casa y encarna lo bonito y lo feo del fervor que despierta el Superclásico.

 

El ‘gallinazo’ le costó la expulsión a Carlitos y vaya si Boca lo echó de menos en la final contra el Caldas.

 

 

(¿Le gusta el fútbol argentino? Entonces le va a gustar Verón el inmortal) 

 

El papelón del Panadero

Aunque nadie debe estar orgulloso de esta noche, no hablar de ella es imposible. El partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores 2015 en la Bombonera encarna el despropósito en el que se ha convertido el Superclásico argentino.

 

River había ganado 1-0 en el Monumental.  La vuelta estaba difícil para Boca que en el primer tiempo nunca encontró la forma de herir a su archirrival. La esperanza para los bosteros estaba depositada en un segundo tiempo que nunca se jugó. Pues cuando River salía por la manga, un barra brava de Boca, Adrián ‘El Panadero’ Napolitano, decidió intervenir. El desadaptado le tiró gas pimienta a los jugadores de River. Mientras los jugadores se retorcían por quemaduras, problemas respiratorios y dificultad para ver, en el césped de la Bombonera se presenció el más grande papelón de la historia de este partido.

 

Durante un poco más de una hora y cuarto (¡!), todo estuvo en suspenso. Nadie sabía qué hacer. La falta de solidaridad por parte de jugadores de Boca fue incomprensible. Nublados por las ganas de ganar, de regalarle un metro a River, pretendían continuar el partido. Ese día nos tocó aceptar que, hoy, el Superclásico de fútbol tiene muy poco.

 

Quizás lo único favorable de esa noche es que se tocó fondo. Ya nada puede ser peor. Solo nos queda esperar que en los años venideros regrese el fútbol al Superclásico.

 

Orión falló como líder y colega futbolista. Papelón. (vea el incidente desde el minuto 2:59)

 

 

Foto:

Taringa


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