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El Salah colombiano

2018-09-18T12:33:48+00:00 24 abril, 2018 |
3 minutos de lectura

Después de tanto buscar encontramos al jugador del FPC más ‘parecido’ a Mohamed Salah.

 

Esta búsqueda tiene meses. No vayan a creer que por el monumental partido de Salah contra la Roma se nos apareció por arte de magia la versión colombiana del egipcio. No. Desde su explosión en septiembre del 2017 nos dimos a la tarea. Encontramos ya las versiones colombianas de Lukaku, Isco, Busquets y Willian, pero con Salah no habíamos tenido suerte, hasta que en la oficina de Hablaelbalón, en la repetición del primer gol, alguien dijo: “ese chanfle lo tiene Pajoy”. Nos miramos, y nos dijimos: “lo encontramos”.

 

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Sabemos muy bien que Salah es uno de los mejores jugadores del mundo, que su técnica y lucidez en velocidad no la tienen más de tres jugadores en el mundo, y que un decente extremo de Santa Fe está a muchísimos kilómetros de la estrella del Liverpool. Lo sabemos. Tranquilos. Pretendemos es, crear puentes plausibles entre las características del juego de estrellas mundiales con las de estrellas del fútbol colombiano. ¿En qué se parecen Mohamed Salah y Jhon Pajoy?

 

Extremos zurdos bien acompañados

 

La zona de influencia de estos jugadores es muy parecida. Si bien Pajoy juega sobre su perfil natural y Salah lo hace a perfil cambiado, la idea de juego de sus equipos y su módulo táctico (4-3-3), permite que estos jugadores exploten sus condiciones en el mismo sector del campo.

 

Santa Fe y Liverpool son equipos de poca elaboración y transiciones rápidas. Apenas roban sueltan a sus velocistas para atacar con vértigo. Es ahí cuando Salah y Pajoy brillan intentando atacar la espalda de sus laterales o buscan recibir entre lateral y volante.

 

Salah, Firmino y Mané han construido un tridente muy veloz. Muy efectivo en el área y letal cuando tiene metros para correr. Salvo sanciones o lesiones todos los rivales saben que deberán controlar a estos tres. Con Santa Fe ocurre lo mismo: Pajoy, Plata y Morelo es un tridente peligroso y reconocible. Llevan jugando juntos bastante tiempo y cuando están en sus días cuesta mucho referenciarlos.

 

La velocidad y potencia de sus compañeros de ataque es fundamental para que sus virtudes salgan a flote. Pajoy junto a Plata y Morelo es feliz. Al igual que Salah junto a Mané y Firmino. Con delanteros de otro corte no tendrían esos números

 

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Un chanfle grandioso

 

Si dejamos de un lado la importancia del partido, podemos coincidir con que el gol de Pajoy de tiro libre contra el Junior es parecido al primer gol de Salah contra la Roma: el efecto y la manera como el balón busca el ángulo. Estos dos zurdos tienen una sensibilidad especial para colocar el balón con el borde interno. La estética de la pegada es parecida.

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En ambos casos, la delicadeza y buena ejecución se mantiene con la pelota en movimiento. Y esta es una característica de los extremos de alto vuelo: encarar, proponer el duelo y sacar un buen centro con chanfle al área. Cuando tienen metros para conducir, guardando proporciones, claro, estos dos son letales.

 

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Acumular rivales para liberar compañeros

 

Sus virtudes excepcionales para conducir les sirven para atraer rivales. Arrancar, encarar, girar, juntar rivales y, de este modo, liberar compañeros  para descargar.

 

Por su desequilibrio y potencia los rivales están siempre avisados y precavidos. Son jugadores ‘magnéticos’ y el defensa, sobre la marcha, consciente o inconscientemente, suele ignorar otras responsabilidades defensivas para ir a marcarlos y presionarlos. En ese momento sus compañeros de ataque se benefician. Tienen momentos para estar sin marca. Saber interpretar esos movimientos y esos momentos es clave para sacarle jugo a jugadores cómo Pajoy y Salah.

 

Foto: as.com

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