La opinión de los columnistas no refleja necesariamente la de Hablaelbalón.
No nos digamos mentiras; aunque para eso seamos expertos. Tenemos doctorado en ponernos pañitos de agua tibia y decirnos: “no es tan grave, estamos en proceso”. Pero no hay nada que hacer… por más mentiras que nos digamos, nos pasaron por encima.
Si no fuera por el VAR (maldita tecnología que daña el fútbol y su esencia) lo hubiéramos visto por tevé hacia mucho rato. Claro, después de que Pitana se asistiera en su pantalla, todos, absolutamente todos, hasta los maturanistas que querían perder y ganar un poco, celebraron. Abrieron el guaro. Lo brindaron. Lo celebraron. Lo gritaron. Los mismos «puristas» que lloraron por el VAR todo el torneo, contra Chile, supieron dárselas de adalides de la justicia y celebraron la existencia de las máquinas. Carajo. ¿Algo más colombiano que ser tan acomodado? No, nada. «¡Qué viva el VAR, hijueputa!». O mejor dicho: qué viva la excusa. Qué vivan las cámaras y las pantallas que nos dejan irnos a casa con la mentira de que fuimos los mejores, así no hayamos sido campeones.
Y es que no, nada de eso. Los 9 puntos y la valla invicta no clasifican al Mundial a nadie. Ni deberían celebrarse, faltaba más, como un título. No le dan a Queiroz una carta blanca. Las verdades hay que decirlas aunque duelan; el partido contra Chile fue espantoso. Sí, muy bonito y todo lo de la primera ronda; pero la conclusión que queda de la Copa América es que todavía queda trabajo por hacer. Y bastante.
Y no, tampoco se trata de empezar a criticar mezquinamente hasta que no quede títere con cabeza. No. La cuestión es dejar la tibieza y simplemente decir las cosas como son. Sí, el penal de Tesillo fue horrible y, sí, desde luego, tiene una alta cuota de responsabilidad en la derrota de Colombia. ¿Quién si no? Ahora, por otro lado, sí, el desempeño de Radamel en la Copa estuvo muy por debajo de lo esperado. ¿Es normal que se fuera de Brasil sin un golcito en la bolsa? Y, por último, sí, Queiroz se vio totalmente superado ante Chile. ¿Cómo no reconocer que Reinaldo le ganó (y con toda) el pulso táctico a Don Carlitos? Para dejar de cometer errores, primero reconocerlos; como dicen por ahí.
A mí me da ilusión esta Selección, la verdad. Estoy con Queiroz hasta las vísceras. Creo firmemente que tenemos con qué clasificar al Mundial de Catar e incluso me atrevería a decir que tenemos con qué disputar el título del próximo año, cuando la Copa CONMEBOL se juegue en Colombia y Argentina. Eso sí: solo si empezamos, desde ya, a hablar con la verdad. Si, en cambio, endiosamos a Don Carlitos (como hicimos con ‘Pek’ en su momento) no vamos pa’ ningún lado. Lo mismo con Falcao, con Tesillo, con Cuadrado. Bienvenida la crítica, solo así se crece. Una cosa es que haya que dejar trabajar al técnico y otra muy distinta es que haya que callarse el pico y ahorrarse las críticas porque “estamos en proceso”. No, no jodan.










