La Selección de Argentina le ganó 2-0 a la Selección de Catar.
*Argentina 2-0 Qatar* Vimos los primeros diez minutos de Argentina y cuando Catar regaló el gol decidimos verlo de reojo. Argentina se clasificaba y sabíamos que Catar nunca iba a remontar el resultado. Ni Messi, ni Agüero, ni Lautaro, ni la Murga argentina se iban a dejar robar los cuartos en la Copa América. Así que –no les mentimos– quitamos los ojos del partido y los pusimos en Cuellar, Díaz y Falcao.
Sin embargo, para complacerlos a ustedes teníamos que ver y hablar de algo concreto. Así que, bueno, ahí va: Lautaro empezó picante, con hambre y con ganas. Así, al minuto de juego mandó una volea que zumbó el palo y dejó a los argentinos con el grito sagrado en la boca. Messi, inició igual, pero más que con hambre, con presión, con impulso mandado desde el corazón.
Lautaro, otra vez, por una mala salida de un central catarí, demostró que debe estar siempre en la cancha. Rebote, chiripa y, como las hizo siempre en Racing, ¡adentro, che! Grito sagrado. Grito del alma.
Luego, según nos dicen, el partido entró en un bache en el que Argentina y Catar intentaron descifrar sus tácticas defensivas y nunca pudieron. Argentina, por medio del juego aéreo y de la inventiva de Agüero estuvo más cerca. Catar, por su parte, se perdió en los intentos. Ni Al-Heidos, ni Afif, ni Al-Moez estuvieron cerca de joderle la vida a Armani. El único: el 15, que de tiro libre casi amarga la felicidad escondida de Lionel.
En el segundo tiempo, Argentina inició con la intensión de acabarlo todo y acabar con las esperanzas -¿ilusas?- de los árabes. Entonces, entró Acuña, para perforar las bandas.
Y bueno, el laboratorio explosivo por fin le funcionó a Scaloni. Y no sufrieron. Y no hubo parto, ni nada. Después, al final, para hacerle honor a la Argentina verdadera, a la Argentina grande, Agüero, ‘El Kun’, lo liquidó todo.
Listo, Argentina. No dependió de nadie como en los viejos tiempos. ¿Catar? Bien, gracias por participar, sigue intentando.
Foto: Gol Caracol





