Probamos la demo de Pro Evolution Soccer 2019 para averiguar si vale la pena comprarlo. Tras varios partidos, esta es la conclusión.
Todos los años el gamer futbolero se enfrenta al mismo dilema: comprar FIFA, comprar PES (o ambos, para aquellos opulentos/consentidos). Para calentar a los compradores, los desarrolladores sacan una demo para dar una pruebita gratis y antojar a todo el mundo, así como cuando usted va al mercado con su mamá. Resulta que la de PES ya salió y tiene de lo bueno, de lo malo y de lo mejorable. Así es la cosa.
Bueno
Las gráficas: Incluso en sus peores épocas, PES siempre ha sido el amo y señor de las gráficas. Es el típico juego que cuando usted juega en almuerzo familiar, su tío le dice “pensé que el Madrid jugaba mañana en la tarde”. El juego tiene detalles de lujo. El Camp Nou está recreado a la perfección con sus texturas, con los gestos de quienes lo habita y hasta las luces son casi perfectas.
El desarrollo del partido: Hace rato no sucedía, pero en esta edición de PES uno se siente jugando fútbol. A diferencia de otros PES donde las individualidades eran desproporcionales, en esta nueva edición la forma en la que progresa el partido respeta mucho el momento, las órdenes tácticas y a las capacidades de los futbolistas. Es un muy buen simulador en este aspecto.
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Mejorable
Animación: Se nota que le han metido la mano para que el partido no parezca monótono. Los jugadores tienen varias maneras de recibir o robar el balón y de regatear con o sin él. Sin embargo, de vez en cuando hay errores del sistema (bugs) que causan una animación inverosímil y a veces esto se traduce en pérdidas de balón o malos pases; aunque suene a excusa, son errores de la máquina y no del jugador.
Controles: En el ataque hay muchas opciones. El jugador puede hacer pases manuales o automáticos, puede escoger entre varias estrategias para el balón parado y las tácticas según lo necesite. Eso contrasta con el simplismo de su defensa. Después de que FIFA nos diera el poder de hacer la entrada manual, depender del computador para robar el balón afecta el juego defensivo y da una sensación de incertidumbre innecesaria.
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Malo
Arqueros: Son irreales. Sus manos pueden encajar misiles de 100km/h y luego dar un rebote en babitas de 10km/h. Además, cuando se les da la gana, son capaces de salir peor que Pickford contra Croacia. En resumen, en PES usted no puede dejar que le disparen porque no hay seguridad bajo palos, así su arquero sea Ter-Stegen.
Tiros: Va muy relacionado con lo anterior. Disparar al arco es muy fácil. Es muy raro ver tiros desviados. Quizás esto es lo que emociona tanto a los PES-adictos, seguro se sienten como Roberto Carlos en esteroides durante todo el partido. Eso, sumado los arqueros azarosos, significa que solo basta un tiro en el área para anotar el gol.
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