La Selección de Catar empató 2-2 con la Selección de Paraguay en la primera fecha de la Copa América.
Catar inició errático como esperábamos. En los primeros tres minutos no entregaron un pase redondo y, a punta de ladrillazos y baldes se encerraron solito. El fútbol, rápido y sin espera, los castigó con un error infantil de esos que solo les pasan a los equipos nerviosos. Centro paraguayo, enredo, rebote, mano en el área y penal. Cardozo, el eterno ‘Tacuara’ metió un riendazo y se convirtió en el tercero jugador más viejo en anotar en la Copa América.

“Se viene la goliza”, dijimos. “Estos no tienen nada. Vaya humo el que nos vendieron”, nos atrevimos a pensar. Pero no pudimos estar más equivocados… Al gol, los cataríes reaccionaron y mostraron todo lo que han aprendido en el búnker de Félix Sánchez. Y de pronto los exóticos jugadores no eran solo biotipos perfectos que parecían modificados genéticamente. De pronto, los barbudos raros esos sabían de fútbol.
Y empezaron con el tiqui taca. Para la estadística, nada más, dejaron un 60% de posesión en la primera parte. Y nosotros -amantes de los jugadores de culto- disfrutamos con Abdelkarim Hassan, el 3, un negro de 1.86 metros que se comió la banda, que jugó de afuera hacia adentro y que tocó y tocó hasta que se adueñó del balón.
Sin embargo, aunque cautivaron con su juego mecánico-hidráulico, la definición les quedó grande. Paraguay, en cambio, paradito, deslucido atrás, con huecos bogotanos en el medio, aprovechó a las fieras que tenía arriba y cobró. Cecilio Domínguez, Derlis Gonzáles, el del segundo gol y Miguel Almirón iluminado fueron claves.
Igual, Catar no se derrumbó. Es más, creció y creció hasta que le llegó la dulzura para el gol. Entonces, el chocolate que repartieron con el 6, el 10 (Al-Heidos) y los dos niños genios, Al-Moez y Afif, se transformó en goles. El primero, de Al-Moez, seguro quedará para el top de la Copa. El segundo, mientras tanto, con 12 pases previos al gol, quedará para las clases de la Masía (excepto la definición).
Empate a 2: quedamos impresionados. No será fácil para Colombia.




