fbpx

Las cinco conclusiones del triunfazo de Junior contra Lanús

2018-12-01T09:35:21+00:00 25 julio, 2018 |

Costeño de nacimiento y rolo por adopción.

3 minutos de lectura

El Junior se clasificó por penales a octavos de final de Copa Sudamericana. Estas son las conclusiones y el resumen del partido.

Junior no puede jugar con un solo delantero

Es cierto que la banda de Comesaña jugó bien; sí, dieron melo y dejaron bobos a los centrales de Lanús; y sí, lo que vieron los pocos hinchas ayer en el Metropolitano fue puro joga bonito. Pero no se puede jogar bonito y desperdiciar tanto.

En el partido, más de una vez, se sufrió por la falta de un cazador en el área. A Teófilo lo marcaban de a cuatro jugadores y cuando se desmarcaba y salía de la caja, no había nadie que finalizara la jugada. Por eso cayeron tantos centros de los laterales que terminaron en nada.

Julio, Teo necesita de alguien que le corra por las espaldas. Ya no es el delantero de antes. Ahora es un mediapunta, un jugón, casi que un diez disfrazado de nueve.

Si ‘Teo’ está enchufado vale doble

Hace casi seis meses que no se veía a Teófilo jugando a lo barrio, a lo Chinita, a lo que es. Contra Lanús se puso el equipo al hombro y demostró su liderazgo. De sus pies salieron 9 de las 20 opciones que tuvo Junior en el partido. Y lo más importante: su empuje contagió al equipo entero. Sus constantes diagonales y el juego a primer toque resucitaron al mejor Jarlan, el que se parece al ‘Pibe’. Con ellos en su estado natural hasta Narváez y Balanta pueden hacer gol.

El número telefónico de Comesaña

Ya van tres partidos (dos de Copa, uno de liga) y el profe Julio siempre ha utilizado el mismo esquema: 4-3-3. En el cuatro de atrás, Rafael y Balanta son los que más han jugado. En el medio, aunque no ha repetido nombres, la ecuación es la misma: volante barredora o cabeza de área –Narváez o Pico- y dos interiores al lado; uno con más responsabilidad defensiva que el otro. Y arriba pone un pivote, bien sea Teo o Ruiz, y dos jugadores por la banda -un falso extremo y un extremo-. (También le interesa: Un circo llamado Junior de Barranquilla)

¿Y la hinchada?

La tristísima imagen de las gradas era de esperarse. En Barranquilla se ha vuelto costumbre que la mayoría de los hinchas abandonen al equipo. No es la primera vez que sucede. Ahora, es una apuesta fija, para el siguiente partido el aforo de hoy se multiplicará por diez. Lastimosamente, al juniorista lo lleva el juego alegre, la presión alta y la lírica, no los colores. Comesaña lo sabe bien: con recitales como este la hinchada llega solita al ‘Metro’.

Ojo con el pelao

Daniel Moreno Mosquera, 23 años, juega con la número 11. Apartadó y Carepa, municipios del Urabá antioqueño, se pelean su lugar de nacimiento. Entró al minuto 72 para abrir las bandas y generar más opciones de juego y sí que cumplió. Cintura endiablada, rapidito y escurridizo. En dieciocho minutos creó tres opciones de gol, pilas con él.

*(Ya hizo gol en pretemporada)

Bonus track:

Pa que vea que no solo hablamos carreta, pille el resumen del partido.

Foto:
Conmebol.com

(Visited 110 times, 1 visits today)
Compartir artículo:

Comentarios Facebook

MÁS HISTORIAS