El partido contra Rampla Juniors dejó lindas conclusiones que se deben mantener.
El martes pasado Santa Fe respondió, le ganó al barrial equipo uruguayo Rampla Juniors, cobró el cheque que tenía que cobrar (75.000 dólares por avanzar de ronda) y ahora espera, con los dientes apretados, por Millonarios en octavos de final de la Copa Sudamericana.
Si bien el equipo sigue con muchas asignaturas pendientes, y los dos goles llegaron gracias al balón parado, es innegable que hubo cosas interesantes que este fin de semana, en un partido lindo contra el América, se deben replicar. Veamos.

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1) Edwin Herrera de lateral izquierdo
A Edwin Herrera lo conocimos hacia el final del semestre pasado cuando, jugándose el todo por el todo y con el equipo llevado por las lesiones, Gregorio Pérez lo hizo debutar. Jugó cinco partidos y terminó siendo una de las mejores noticias del semestre en el último clásico que le ganamos a Millos y en el que se le vio atrevido y no le temblaron las piernas.
Pues bueno, el martes contra Rampla Juniors, verlo en la titular, de lateral izquierdo, fue una linda sorpresa. Y es que Edwin, que en las inferiores se destacó como extremo o armador –muchas veces jugó con la 10–, le da ideas y fluidez a la salida del equipo, tan rota y truncada de los últimos tiempos.
Es verdad que Rampla fue un rival menor que no puede ser tomado como un exámen para nadie, como es verdad también que el juvenil –cartagenero de 19 años– no tuvo un partido especialmente genial. Sin embargo, de lo que aquí se trata es de resaltar que para superar (de a poco) la crisis de juego del equipo –en los tres primeros partidos no hicimos ni un gol– había (y hay ) que arriesgar. Patear la pizarra. Experimentar.
Desde Félix Noguera que en Santa Fe no tenemos un lateral izquierdo regular y productivo, desequilibrante. Y como a Nico Gil se le sigue viendo muy biche y recatado, es de celebrar la aparición del pelado Herrera, que en lo poco que ha podido jugar, mostró arrojo, pulsión ofensiva y capacidad para desequilibrar. Linda competencia.
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2) Seijas: titular e interior
No sé si se acuerden, pero la última vez que Luisma estuvo en Santa Fe, tirado a la banda, sufrió mucho para desequilibrar y no pudo hacerse dueño del puesto. Apenas cumplió. Por eso, fue otra linda sorpresa ver el plan que Sanguinetti parece tener para él.
Pues aunque lo tiro a la banda izquierda (en remplazo de Arley Rodríguez), pareció ver que el uruguayo entendió muy rápido que el poder de Seijas está en su capacidad para circular por dentro, para hacerse socio de todos, para filtrar: para pensar y no galopar.
Es una buena noticia porque Santa Fe tiene que entender que es mejor negocio inclinarse por la creatividad y por el juego asociado, y evitar tanta especulación. Además, con Seijas en cancha, ya se puede vislumbrar una linda dupla de crimen con Guastavino, que el martes agradeció su presencia.
3) Roa de mediocampista, por favor
En los últimos semestres, Roa ha jugado de todo y de nada. Un día lateral. Otro día cabeza de área. Otro día carrilero y otro como segundo volante central. Con él siempre está el debate sobre su posición ideal (que está sujeta a gustos).
En mi opinión, creo que lo mejor es que en el equipo, por este semestre, se olviden de a poco de su funcionalidad y que, excepto alguna situación límite, lo pongan como interior o segundo volante central. Creo que es la posición en la que más posibilidades le da al equipo y que, rompiendo de atrás, además de ser otro socio idóneo para Guastavino y para Seijas, da sorpresa y verticalidad.
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Foto:Libero





