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Todo indica que la montada personal de Zidane a James nunca existió. Como si el pasado se borrara de las memorias, nuestro capitán jugó todo un partido bajo el mando del francés y este, en rueda de prensa, se deshizo en elogios para su dirigido. ¿Dónde quedó el desprecio? ¿Dónde quedó la pelea? ¿No se suponía hace un mes que James no iba a jugar ni con el Castilla? Quizá es el momento de hacer una reflexión fría y concluir que “El Calvo”, no solo nunca ha tenido nada personal en contra de James, sino que ha dado una lección de coherencia en sus decisiones y de criterio profesional.
Podremos debatir si James mereció más protagonismo en la primera etapa de Zidane. Jugó poco y sus números —cuando lo hizo— ciertamente hacen quedar mal al entrenador. Sin embargo, en aquellos días, poner a James en el mediocampo era perder polivalencia y sacrificar elementos de contención, razón que justificó las decisiones del DT. Para eso está él ¿no?, Zizou nunca se ha dejado llevar por opiniones ajenas que no comparta y, con aciertos y errores, compite con lo que cree. James pagó los platos, eso es verdad, pero no porque le cayera mal al jefe, sino porque su juego no se ajustaba a lo que Zidane quería.
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Prueba de ello es que, ahora que James se ha dispuesto participar mucho más del ejercicio defensivo (en su etapa en el Bayern lo dejó claro), Zidane le da confianza y aplaude su juego. Fue titular frente al Valladolid, partido en el que fue figura del primer tiempo, y solo salió porque tenía molestias. Tras su lesión, jugó los 90 minutos este fin de semana contra el Levante y dio una asistencia para abrir el marcador. Tras el encuentro, solo hubo elogios para él en rueda de prensa: “Puso carácter y entrega. Ha acabado muerto y me alegro por él, porque lo da todo en el campo de juego. Ahora vamos a descansar y preparar el próximo partido”. «Es un jugador que tiene mucha calidad y siempre la ha tenido”, dijo Zidane para ponerle fin al morbo y dejar claro que él sigue siendo el mismo: elige al jugador que le ofrece lo que él busca en cada posición. Punto.
Está por verse cuál es el lugar de James una vez en el Real Madrid pase la plaga de lesiones en la que están Marco Asensio, Luka Modric, Isco Alarcón y Federico Valverde. Si bien es difícil que mantenga una titularidad constante, queda claro que cuenta en la rotativa de Zidane y que las decisiones pasan por criterios profesionales. No es que “el calvo ese” le tenga bronca a James o cualquier otra esas teorías consipirativas que tan fácil se instalan en la cabeza de este país. Cuando la situación es personal, el jugador queda marginado y eso aquí no sucede. Es momento de que muchas personas, prensa y afición, den cierre al debate absurdo de lo extra deportivo y se dediquen a ver el problema tal cual es. No todo es personal.
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Radio La Red







