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Final final no va más para Camilo
Algún día en Hablaelbalón escribiremos un cuento inspirados en su historia con la Selección: el perfecto lugar común que confirma que el fútbol es especialmente canalla con los arqueros. Además de vivir la última década bajo la sombra de Ospina y de resignarse a ser el número 2 incluso en sus momentos cumbre, ahora, con 30 años, la edad perfecta para un número 1 (y en gran nivel en Méjico), abruptamente no cuenta para el Seleccionador.

Viendo que Eder Chaux mide 190 centimetros, Aldair Quintana 194 y Álvaro Montero más de dos metros, es posible bienpensar en que Don Carlos, lejos de algún problema personal con él, lo desafectó porque gusta de arqueros imponentes y largos para competirle a David. Me atrevo a decir que el sueño de Camilo en La Sele, oficialmente, llegó a su fin.
Llamada al orden para El Gordo Cardona
Soy de los que se entristeció en serio cuando en la lista de José Pékerman para Rusia no apareció el gordo Cardona. Soy de los que piensa que estos jugadores mitad díscolos mitad talentosos, desadaptados, son un factor sorpresa que le hacen bien a cualquier Selección (y desconfío de esa pauta de autoayuda, tan a la moda, que pretende que los jugadores de fútbol sean buenas personas).
Cardona encarna ese jugador que de tan confiado en sí mismo, tan consciente de su talento especial, a pesar de los escándalos, el sobrepeso y la propensión a la torpeza mediática, a pesar de ser un perfecto “cabeza de chorlito”, siempre tiene veneno por dar…. Veinte minutos finales con el gordo, cuando el partido está atascado, cuando falta creatividad, es, creo, el sueño del espectador.
Pero Don Carlos no piensa así. En Brasil ya vimos que su Colombia va a ser un equipo a todo vapor, supra intenso, rápido para herir y con vocación de asfixia para recuperar, y que los jugadores como El Gordo (sí, esto también va para Juanfer), deben estar en un estado de forma física y mental impecable para competir.

Desde su primera rueda de prensa, Queiroz habló con desencanto del folclore sudaca y se presentó como un obseso de la disciplina. Director viene de Dictador, dice el genial Tommy Wiseau en The Disaster Artist… pues bueno, a nuestro Dictador no le caen bien las pataletas ni las páginas rojas. O el gordo deja de joder en Méjico y se olvida de las reacciones infantiles, o se dedica a “jugar y más na”, o se privará de juntarse con James y Luis Díaz, y nos privará a nosotros de su díscola genialidad.
Pd: por esto mismo Teofilo Gutiérrez no se volverá a vestir jamás con la de La Sele.
Estrategia Queiroz: fuego, fuego y más fuego.
Cantillo, el que juega con guayos de goma, el que rompe récords de precisión en el FPC, la gran infusión atlántica de elegancia y visión.
Jarlan, el pensador de la nueva maravilla de Juan Carlos Osorio en Nacional, el que lleva sangre del Pibe Valderrama, el último 10.
Andrés Ricaurte, el partner in crime de German Ezequiel Cano en el Dim, su mejor intérprete. El otro cerebro del fútbol paisa, su otra zurda prodigio.
Estos tres jugadores, además de ser las tres grandes ausencias de la última convocatoria (sacando a Morelos), comparten genes futbolísticos. Todos son mediocampistas que se ganan la vida por pensar y guiar a los demás, que juegan para hacer jugar, los famosos «socios de todos»; mediocentros destapa cañerías que suben el nivel del FPC.
Y todos –porque la naturaleza te quita y te da- son tipos marginales para el fútbol maratonista de la élite; errores en la Matrix del fútbol moderno que les exige, a todos, ser súper atletas.
¿A qué voy? A que esta fecha FIFA , sin Juanfer y sin James por lesión, era una linda ocasión para dirimir el debate sobre la relación del profe con los playmakers pensadores mencionados arriba. Y que la conclusión es que Carlos se siente cómodo prescindiendo de ellos, y que opta por los pirotécnicos (para la muestra Yairo y Berrío, dos lanzas largas, dos maratonistas del balón).
Su estrategia le sale con mantequilla a puro motor. En el ayúrveda, don Carlos es puro fuego y poco éter; habla muy bonito y con elocuencia sobre nuestra idiosincracia pelotera, elogia nuestra creatividad, nuestros talentos, pero intuyo que en sus raíces, bien adentro, anhela honrar su natal Mozambique, sueña con el vigor y la electricidad del Manchester que dirigió, se saborea con la solidez de su Irán: ha venido a europeizar a La Sele, y no al revés.








