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Esta sería la mejor Selección Colombia de la historia

2018-10-09T17:35:48+00:00 9 octubre, 2018 |
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Esto es lo que haríamos en Hablaelbalón si nos pudiéramos meter en la cabeza del bueno de Arturo Reyes. 

Vamos a empezar con una aclaración fundamental: en Hablaelbalón creemos firmemente que los amistosos están sobrevalorados. Sirven, claro que sí, se prueban cosas, pero su naturaleza de “amistoso” para jugadores que juegan cienmil partidos al año desvirtúa su interés y su trascendencia; y engañan.  Para no seguir con la carreta, un ejemplo irrebatible: antes del Mundial, en un amistoso –por el que nos emborrachamos– le ganamos a Francia, la después campeona del mundo, en París…. fue lindo, prometedor, le jugamos con arrojo y sin cálculo (taaan diferente al partido clave contra Inglaterra)… pero fue un simulacro, no más que un simulacro.

 

 

Pero como no se trata de destruir sino de crear, con el equipo de HB nos pusimos a echar cabeza y, sin tanta filosofía ni obsesiones tácticas, llegamos a una idea BRILLANTE para el nuevo profe. Va así: como el bueno de Reyes, pase lo que pase, terminará saliendo de la Selección —lo haga bien, muy bien o fenomenal,  al final terminarán cambiándolo por un apellido con más espalda y renombre—, el interino está ante la posibilidad de su vida para trascender. Para sublevarse contra el sistema y exprimir estas horas efímeras, contadas, en las que el azar lo puso en el puesto que todos quieren.

¿Cómo? Que no oiga a nada ni a nadie y el próximo jueves, en el Raymond James Stadium de Tampa, salga a devorarse a Estados Unidos con toda la carne en el asador. Qué roce con lo irresponsable, si se quiere, se entregue a un capricho estético y le proponga a los suyos que los gringos no se olviden nunca más de esa vez en que, en un mismo pedazo de pasto, convivieron el cerebro de River, de Boca, del Bayern Munich, el goleador histórico de la Selección y el fósforo de la Juventus.

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Cuadrado, Quintero, James,  Cardona, Radamel, todos juntos, como en una propaganda de Nike, como en una simulación ambiciosa de FIFA 19, como en un partido de fútbol 5 en la cancha sintética de la casa de Radamel en Mónaco; como el sueño de un niño ingenuo que aún no entiende por qué en el fútbol no siempre juegan los que mejor tratan al balón.

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Estados Unidos, aunque viene de ganarle a México, también tiene un técnico interino y no nos debe asustar. Que corran detrás del balón y se oiga su tan famoso “Oh My God” gracias  a la velocidad mental de James, de Cardona y de Quintero. Que se emborrachen felices por el espectáculo. Y les demos una lección de fútbol que le quite –algo de peso– a ese papelón de muerte que hicimos en el 94.

Suéltese las amarras, Arturo, entréguese al talento y a la genialidad. Créase usted genio y póngalos a dibujar. Para eso son los amistosos. Sorpréndanos. Sorpréndase a usted mismo.

 

 

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Foto:

ElPaís

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