Con el Mundial de Clubes a la vuelta de la esquina la final de la Copa Libertadores todavía está en veremos. Esto es lo que tiene que saber para entender todo el rollo.
¿Se juega? ¿No se juega? ¿En el Monumental? ¿En Doha? ¿¡En Medellín!? Hoy ninguna de estas preguntas tienen respuesta y todo apunta a que no las tendrán dentro de un buen rato.
Aunque hoy Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, comunicó que la final se jugaría el 8 o 9 de diciembre en una ciudad fuera de Argentina, el comunicado oficial es claro en reconocer que cualquier decisión está sujeta al fallo del Tribunal Disciplinario.
Esto se debe a que el reclamo en el que Boca pide la descalificación de River por lo ocurrido el sábado pasado fue presentado al Tribunal Disciplinario de CONMEBOL, un órgano independiente y autónomo que aún no se ha pronunciado al respecto.
La programación de la final, entonces, solo responde a un formalismo que obliga a la CONMEBOL, como ente máximo, a coordinar toda la logística del partido, se juegue o no.
Lea también: Una buena razón para que no se juegue la final de la Libertadores
Es el Tribunal Disciplinario, entonces, quien tiene la última palabra sobre la final y todo está previsto para que se pronuncie mañana. Según dice la prensa argentina, el fallo impondría una multa económica para River y la clausura del Monumental por varios partidos, pero no lo descalificaría de la Copa.
En tal caso, Daniel Angelici, presidente de Boca, ya dijo que están dispuestos a recurrir a todas las instancias necesarias para conseguir lo que todos los socios, jugadores y cuerpo técnico del club consideran justo. Así, la decisión sería apelada ante la Cámara de apelaciones de la CONMEBOL y en caso de que el fallo vuelva a ser desfavorable se recurriría al tribunal supremo deportivo en el mundo: el famoso TAS.
También le interesa: Así le fue a Cuadrado contra el Valencia en Champions
De la misma manera, si el Tribunal Disciplinario decide aceptar el reclamo de Angelici y proclama campeón de la Libertadores a Boca, River también tiene la posibilidad de apelar el fallo en todas las instancias posibles.
El panorama invita a pensar que, a menos de que cada uno de los órganos judiciales actúe de manera fugaz, para cuando empiece el Mundial de Clubes aún no habrá campeón de la Copa Libertadores. Esto es Argentina, muchachos.
Foto:
Publimetro




