
La opinión de los columnistas no refleja necesariamente la de Hablaelbalón.
¿Será cierto? ¿Final, final, no va más? ¿Se acabó la novela de James? De no creérselo, pero parece sí… y bueno, qué descanso. Sí: ¡qué descanso! Menos mal se acabó esa novela tan maluca, llena de suspenso fácil, titulares mentirosos, verdades a medias, periodistas fanfarrones y, sobre todo, de hinchas crédulos. Uy, sí, qué bueno, a ver sí, por fin, empieza la temporada y podemos dedicarnos a hablar de fútbol.
Lea también: Lo que nadie ha dicho sobre Marco Pérez y su salida del Tolima
Porque, digámonos la verdad, desde que se acabó la Copa América, no hemos sino especulado acerca del futuro de James. Cómo será que la pregunta “¿qué irá a pasar con James?” se convirtió en la predilecta para llenar los silencios incómodos en las conversaciones. Qué horror. Y es que la prensa hizo con nosotros lo que le dio la gana: un día lo fichaba el Arsenal, al siguiente lo quería el Dortmund, después que no, que confirmadísimo pa’ Italia y más tarde, que no, que mentiras, para el Atlético y por último, que esta vez sí seguro, al PSG… todo para acabar en lo mismo.
Qué cosa tan berraca. Yo no sé si quedarse en Madrid sea bueno o malo, eso ya se verá; lo que sí sé que es malo para un jugador –y malo con ganas– es no saber con certeza en qué equipo va a jugar con la temporada ya empezada. James por lo menos “tiene dorsal”, como le ha dado por decir a tanto mequetrefe con ínfulas de español que hay por ahí. Bueno, malo o regular, James tiene su segunda oportunidad.
Le puede interesar: Defensa de James: el genio incomprendido
Ojalá no la desaproveche. Si se quedó ahí, no fue por pedido expreso del Calvo Zidane. No. Más bien fue que nadie quizo correr con el costo (y el riesgo) de tener al zurdo en su equipo; a los más de 40 mangos que pedía Florentrump, súmenle el carácter de diva y su fama de problemático. Las cosas como son. James se quedó porque no tenía de otra; porque le tocó. Y, ¡bendita la pelota! , pues, obligado o no, tiene la chance de volver a jugar ni más ni menos que en el Real Madrid. Así que: a trabajar se dijo, pelao. Llegó el momento de dejar de creerse la vaca qué más caga y ponerse el overol. El bus del Madrid, si pasó dos, no pasa tres veces. Y, por favor, nadie quiere la segunda temporada de la novelita para diciembre.

Foto:
Deportes RCN






