La violencia de las barras bravas parece ser incontrolable. Sin embargo, las barras también tienen un lado positivo, una cara invisible.
Es muy fácil llamarlos drogadictos, ladrones y asesinos. Es tan fácil que parece que eso es lo único que hace la prensa. Aunque pareciera que las barras bravas no se ayudaran, es mentira. Se ayudan y ayudan a sus comunidades. Los del Sur es un ejemplo que vuelve y nos recuerda que todo en esta vida tiene dos caras. La famosa barra del Atlético Nacional no se dedica a acuchillar gente, por el contrario, está llevando a cabo una labor social de tanto impacto que el Grupo Bancolombia se interesó en apoyarlos. La crítica es fácil, y más cuando los medios solo hacen visible un lado. Este texto no es una apología a la violencia: que quede claro que no tenemos por qué tolerarla. Es más bien un intento por salir de la crítica destructiva. Para acabar con la violencia barrista hay que construir nuevos caminos para encaminar a los hinchas. Si Los del Sur pueden y una empresa seria los apoya, ¿usted por qué no puede poner su granito de arena para acabar con la violencia barrista?
Desde hace un poco más de un año, el Grupo Bancolombia invitó a un grupo de altos ejecutivos de su organización para colaborar como mentores de proyectos con impacto social en Antioquia. El proyecto de los mentores, que la Fundación Bancolombia llamó “In-pactamos” busca acercarse a diferentes expresiones espontáneas encaminadas a generar bienestar en la comunidad y ayudar a formalizar la gestión de proyectos emprendedores, socialmente deseables. Dentro de este marco el banco seleccionó a 20 proyectos emprendedores para apoyarlos. La famosa barra del Atlético Nacional, Los del Sur, fueron seleccionados. Pero, ¿acaso no eran solo un montón de vándalos violentos como la prensa nos muestra?
Juan Ramiro Martínez, ejecutivo de Bancolombia, inició hace más de un año el acercamiento a los directivos y fundadores de la barra para tratar de entender cuál era ese impacto social al que se referían cuando fueron nominados dentro del grupo de 20 proyectos que la Fundación de Bancolombia eligió. Quería validar si quienes conforman esta barra que acompaña al equipo de sus amores desde las tribunas populares son una especie de “hooligans criollos”. Lo que se encontró es digno de destacar. Esta es otra versión de Los del Sur, lejana a la violencia y vandalismo por el que la prensa los ha señalado.
Gracias a un trabajo honesto, de alto impacto social, movilizan a los seguidores del verde de sus amores quincenalmente por toda Colombia. Al frente de estas actividades se encuentran algunos profesionales y otros graduados en la “universidad de la vida”, que ponen al servicio de la barra sus habilidades directivas y organizativas. Esta convicción los ha llevado a construir múltiples proyectos sociales y culturales con los que han logrado un impacto muy fuerte en los barrios y en la ciudad en general.
Señalemos acá algunos de sus más reconocidos proyectos, actualmente en ejecución:
Resulta interesante esta cara de la barra. Tal vez otras en Colombia adelanten acciones y actividades dignas de resaltar, similares a éstas, totalmente lejanas al estigma de violencia y vandalismo por el que tratan de hacerlas reconocer. ¿Quién sabe? Este tipo de iniciativas no son muy mediáticas, sin embargo se espera que este movimiento cale y se multiplique por todas las barras populares de Colombia. Ojalá que el Estado entienda la problemática que enfrentan estos grupos de jóvenes apasionados que pueden convertirse, con su accionar, en multiplicadores de oportunidades para una sociedad convulsionada.
Por supuesto que no todo es color de rosa. La vida no es blanca o negra, ni todos los buenos están de un lado y los malos del otro. Pera ya va siendo hora de que, tal como ocurre con los muchachos que conforman la barra de Los del Sur, nos miremos a la cara, nos reconozcamos en nuestras diferencias y con pasión empecemos a construir los puentes que ayuden a la convivencia pacífica en los estadios.
El apoyo de la empresa privada, como en este caso, y también del Estado serán determinantes para devolverle al espectáculo del fútbol su alegría y seguridad y, por qué no, para ayudarles a muchos jóvenes humildes a construir un futuro sano y mejor a partir del emprendimiento y el fútbol.
Y dejémonos de bobadas: ¿no se les han puesto los pelos de punta con el espectáculo que producen Los del Sur cuando sale el Nacional al campo de juego?
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