El bueno de Carlitos Queiroz botó la lista de 23 para la Copa América de Brasil. Y aunque nos cayó bien el hombre, eso no significa que todo nos parezca bien. Acá, un breve análisis de lo feo (también de lo lindo) de la convocatoria del nuevo entrenador de la Selección Colombia.
Aciertos
Meritocracia en las novedades
Ninguno de los jugadores nuevos apareció ahí de la nada. No hubo sorpresas locas como la de Pékerman con Fabián Castillo. Las grandes novedades de la lista responden al buen momento de los seleccionados.
Para discutir el nombre de John Haner Lucumí es interesante. Si bien le ganó el pulso a Jeison Murillo y apareció hasta hace muy poco en el radar, a su favor jugó que es zurdo, que viene con continuidad y que llega como flamante campeón del fútbol belga. Además, tiene 20 añitos y Queiroz —sabemos— está pensando a futuro.
Le puede interesar: Conozca las apuestas especiales de la Liga Águila
La confianza a Stefan Medina
Stefan cerró muchas bocas, incluyendo la del entrenador. Al principio ni siquiera entró en la lista de 40; se coló por la ventana después de la lesión de Orejuela y con la humildad de siempre llegó a la convocatoria. Luego sacó su repertorio, deslumbró a todos y se la puso difícil al entrenador.
Con él, Carlos dejó ver que no es testarudo. Haber llamado a Stefan no solo es justo, pues viene en gran forma, sino que también habla de que tenemos un nuevo entrenador reflexivo que no se casa con su orgullo.
Stefan Medina, por fin, tendrá su revancha.
Papelones
Los seis centrales (y la incógnita de Mina)
No se trata de entrar a bajarle caña a la propuesta del entrenador. Por ahora no sabemos nada y de eso hablaremos después de la Copa. Sin embargo, que haya convocado a ocho defensas, seis de ellos de con alma de central, nos deja dudas. No porque eso sea un indicio infalible de que es ultradfensivo, sino porque nos resta demasiadas variantes tácticas.
Queiroz explicó que a Tesillo y a Stefan los entiende como laterales defensivos. Maravilloso, pero en ese caso, si los quería llevar a ambos, y ambos pueden jugar de centrales, ¿no habría sido mejor dejar a un central puro y meter en la lista a un extremo jugón —tipo Chará, tipo Villa— que nos diera opciones.
Le va a gustar: Duván, por favor no te vayas al Real Madrid
Además, dejar a un central tampoco hubiera sido tan loco. Por más que duela, dicen fuentes cercanas al equipo que Yerry sigue entre algodones, que no podrá jugar los amistosos previos y que Queiroz, incluso, pensó en no llevarlo. Si no está para jugar, mejor ser sensato y dejarlo. Ya veremos…
Por último, y así nos lo quiera vender así el entrenador, ninguno de los dos laterales “ofensivos” que tenemos (Santi y Borja) son especialmente desequilibrantes en campo contrario. Solo con un hipotético Cuadrado jugando por derecha, Colombia tendría fuego valyrio en sus laterales.

¿Y Villa?
Los únicos dos extremos naturales de la lista son Cuadrado (entre algodones) y Luis Díaz. Por eso sorprendió la ausencia de Sebas. Aunque arrancó la temporada borrado por Alfaro en Boca, con el tiempo se ganó la titular y salió de la lista de transferibles en la que lo habían metido.
Ningún jugador, ni siquiera Muriel, tiene su potencia. Esperamos no echarlo de menos en los momentos difíciles, cuando la pelota queme y el rival se haya atrincherado.
¿Y la renovación de la mitad?
Celebramos lo de Cuéllar, que hace rato merecía estar. Celebramos la consolidación de Lerma. Sabemos que Wilmar es irremplazable y que el ida y vuelta de Mateus es de otro planeta. Sin embargo, esperábamos a Jorman o Cantillo (sobre todo a este) en la lista.
Desde que se fue Abel Aguilar hemos sufrido mucho por no tener un volante de manejo en la primera línea y esta parecía una gran oportunidad para comenzar a foguear y perfilar a un posible sustituto natural.
No se vaya sin leer: ¿Cuál fue el error de Paulo Autuori en Nacional?
Foto:
As










