
Golpe de Estadio (1998)
Director: Sergio Cabrera
Producción: Caracol Televisión, Emme, Producciones Fotograma.
El Ejército y la Guerrilla combaten. Balas, bombas, madrazos y de fondo el vozarrón de Edgar Perea. Un pozo petrolero nuevo se ha inagurado en Nueva Texas y los guerrilleros harán lo posible para que los gringos no se lleven el petróleo. Mientras tanto, el ejército hará lo posible por proteger la exploración. Sin embargo, los soldados de ambos bandos tienen sus prioridades claras. Se juegan las eliminatorias y Colombia está cerca de clasificar a USA 94, lo demás es el día a día.
La película de Sergio Cabrera es un clásico colombiano. Su receta es sencilla: fútbol, conflicto, más fútbol y paz. En el país del autogol de la muerte, nadie puede negar que nos tomamos el fútbol con seriedad. La fina exageración de nuestro fanatismo es lo que hace que Golpe de Estadio sea una película top.
Por ejemplo:
Vuelven los soldados al campamento. El capitán le grita al enfermero:
-Hermano, hay heridos.
-No, no, heridos no. Hay dos lesionados pero nada grave. Un golpe que le dieron al Pibe en la rodilla y Leonel que casi se jode el pie.
-No, allá no hombre. Allá el flaco.
-¡No joda! ¡Y a ti qué te pasó!
La cámara muestra un soldado herido tras el combate.
Sin embargo, a pesar del humor fino, la película es propia de la agudeza de Sergio Cabrera y como tal, maneja críticas álgidas que no siempre se disfrazan de chistes. Golpe de Estadio es una película para ver ahora. Los momentos son similares. Sí, igual que en la película el próximo partido lo jugamos contra Argentina por eliminatorias y necesitamos ganar para seguir rumbo al Mundial. Pero más inquietante aún, el escenario que planteó Cabrera, el de la tregua para ver el partido, lo estamos viviendo ahora. Estamos en medio de un proceso de paz que necesita un empujoncito. No importa cuál sea su posición. Golpe de Estadio es película que lo pondrá a pensar en la coyuntura recordándole lo absurdo que es nuestro pasado. Véala, disfrute y reflexione.
Cierro con una frase de la película que para los colombianos, en 1998 cuando se filmó, era irrefutable. Hoy ya creemos que la guerra se puede acabar:
“Prohibir el fútbol, tan imposible como prohibir la guerra”.
Foto:
Youtube
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